Odetta- My Eyes Have Seen The Tin Angel At The Gate Of Horn, 2017

viernes, 12 de marzo de 2010

AND THE LOSER IS...

Oscar
Hace un par de días -un par de noches- se ha celebrado, como cada año desde 1929, la mundialmente famosa ceremonia de los Oscar, una especie de pase de modelos masculinos y femeninos, donde además la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas se premia a sí misma en la figura de actores, directores y películas. En los últimos años también sirve para dilucidar si Pe es la más elegante y glamourosa de la fiesta; que lo es, faltaría más, no en vano es de Alcobendas.
Todo está muy bien, pero a mí me pasa con los Oscar como con el Premio Nobel de Literatura: inmediatamente pienso en los ninguneados.
¿Saben cúantas estatuillas obtuvieron Charles Chaplin, Howard Hawks, Ernst Lubitsch, Alfred Hichcock, Orson Welles, Stanley Kubrick, Greta Garbo, Clark Gable, Fred Astaire...? Ninguna. Cero. Alguna honorífica, también es verdad, cuando ya no quedaba más remedio.
Propongo una fiesta alternativa y paralela de desagravio a quienes, mereciéndolo tanto o más que los premiados, se quedaron con un palmo de narices. Eso sí, a poder ser con "acto de contrición" y "propósito de la enmienda". Hombre, Pe podría seguir desfilando; incluso Javier Bardem, por qué no.
Vale, ya sé que los gerifaltes de Hollywood tienen cosas más "importantes" que hacer que leer este blog, pero ahí queda la idea.

No hay comentarios: