Hace 50 años / Pink Floyd - The Piper At The Gates Of Dawn (1967)

lunes, 28 de mayo de 2012

DESOBEDIENCIA CIVIL (Fragmentos)

Henry David ThoreauCreo de todo corazón en el lema “El mejor gobierno es el que tiene que gobernar menos”, y me gustaría verlo hacerse efectivo más rápida y sistemáticamente. Bien llevado, finalmente resulta en algo en lo que también creo: “El mejor gobierno es el que no tiene que gobernar en absoluto”. Y cuando los pueblos estén preparados para ello, ése será el tipo de gobierno que tengan. En el mejor de los casos, el gobierno no es más que una conveniencia, pero en su mayoría los gobiernos son inconvenientes y todos han resultado serlo en algún momento.
[...] Si el mercado y el comercio no estuvieran hechos de goma, nunca lograrían salvar los obstáculos que los legisladores les atraviesan en forma sistemática. Y si uno fuera a juzgar a esos señores sólo por el efecto de sus acciones, y no en parte por sus intenciones, merecerían ser castigados como a los bandidos que atraviesan troncos sobre los rieles del ferrocarril.
[...] Después de todo, la razón práctica por la cual, una vez que el poder está en manos del pueblo, se le permite a una mayoría, y por un período largo de tiempo, regir, no es porque esa mayoría esté tal vez en lo correcto, ni porque le parezca justo a la minoría, sino porque físicamente son los más fuertes. [...] ¿Tiene el ciudadano en algún momento, o en últimas, que entregarle su conciencia al legislador? ¿Para qué sirve entonces la conciencia individual? Pienso que antes que súbditos tenemos que ser hombres. No es deseable cultivar respeto por la ley más de por lo que es justo. [...] La ley jamás hizo al hombre un ápice más justo, y a causa del respeto por ella, aun el hombre bien dispuesto se convierte a diario en el agente de la injusticia.
[...] El hombre sabio será útil sólo como hombre, y no aceptará ser "arcilla" o "abrir un hueco para escapar del viento", sino que dejará ese oficio a sus cenizas.
"Soy nacido muy alto para ser convertido en propiedad, para ser segundo en el control o útil servidor e instrumento de ningún Estado soberano del mundo".
[...] El hombre sabio no deja el bien a la merced de la suerte, ni deja que se mantenga por el poder de la mayoría. Hay poca virtud en la acción de las masas.
[...] Existen leyes injustas: ¿debemos estar contentos de cumplirlas, trabajar para sustituirlas, y obedecerlas hasta cuando lo hayamos logrado, o debemos incumplirlas desde el primer momento? Las personas, bajo un gobierno como el presente, piensan por lo general que deben esperar hasta haber convencido a la mayoría para cambiarlas. Creen que si oponen resistencia, el remedio sería peor que la enfermedad. Pero es culpa del gobierno que el remedio sea peor que la enfermedad. Es él quien lo hace peor. ¿Por qué no está más apto para prever y hacer una reforma? ¿Por qué no valora a su minoría sabia? ¿Por qué grita y se resiste antes de ser herido? ¿Por qué no estimula a sus ciudadanos a que analicen sus faltas y lo hagan mejor de lo que él lo haría con ellos? ¿Por qué siempre crucifica a Cristo, excomulga a Copérnico y a Lutero y declara rebeldes a Washington y a Franklin? [...] Si un hombre que no tiene propiedad se niega sólo en una ocasión a pagar nueve chelines al Estado, es puesto en prisión por un término ilimitado por ley que yo conozca, y recluido a la discreción de aquellos que lo pusieron allí; pero si le roba noventa veces nueve chelines al Estado, es pronto puesto de nuevo en libertad. [...] En cuanto a adoptar las formas que el Estado ha entregado para remediar el mal, yo no sé nada de tales formas. Necesitan mucho tiempo, y la vida se habrá acabado para entonces. Tengo otras cosas que hacer. Yo vine a este mundo no propiamente a convertirlo en un buen lugar para vivir, sino a vivir en él, ya sea bueno o malo. Una persona no tiene que realizarlo todo, sino algo; y puesto que no puede realizarlo todo, no es preciso que vaya haciendo peticiones al gobernador o al legislador más de lo que ellos me las tienen que hacer a mí. ¿Y si ellos no escuchan mi petición, qué tengo que hacer? En este caso el Estado no tiene contestación.
[...] Por mi parte, no quiero ni pensar que alguna vez dependa de la protección del Estado. Pero si yo niego la autoridad del Estado cuando éste me presenta la cuenta de los impuestos, pronto se llevarán y gastarán mis propiedades y me acosarán a mí y a mis hijos sin descanso. Esto es duro. Esto hace imposible a la persona vivir honestamente y al tiempo con comodidad en lo que a la vida material atañe. No vale la pena acumular propiedades que de seguro se volverán a ir. Hay que alquilar o establecerse en cualquier predio, cultivar una pequeña cosecha y comérsela pronto. Hay que vivir dentro de sí mismo y depender de uno mismo, siempre arremangado y listo a arrancar, sin tener muchos asuntos pendientes. Un individuo puede volverse rico en Turquía, si es en todas las facetas un buen súbdito del gobierno turco. Confucio dijo: "Si un Estado es gobernado por los principios de la razón, la riqueza y los honores son objeto también de vergüenza"
[...] Yo no nací para ser forzado. Respiro a mi manera. Ya veremos quién es el más fuerte. ¿Qué fuerza posee una multitud? Sólo me pueden obligar los que obedecen una ley más alta que yo. Quieren obligarme a que me vuelva como ellos. No escucho a quienes han sido obligados por las masas a vivir así o asá. [...] Sólo veo que cuando una bellota y una castaña caen juntas, la una no se queda estática para cederle campo a la otra, ambas obedecen sus propias leyes y germinan y crecen y florecen lo mejor que pueden, hasta que una, probablemente, eclipsa y destruye a la otra. Si una planta no puede desarrollarse de acuerdo a la naturaleza, se muere; lo mismo el ser humano.
[...] Con todo, el gobierno me trae sin cuidado, y pienso en él lo menos que puedo. No es mucho el tiempo que vivo bajo el gobierno, todavía en este mundo. Si un hombre piensa libremente, sueña, imagina libremente, nunca estará por mucho tiempo de acuerdo con lo que no es como con lo que es, así no puede ser interrumpido por gobernantes o reformadores necios.
[...] ¿Es la democracia que conocemos la última mejora posible de gobierno? ¿No es factible adelantar un paso en el reconocimiento y la organización de los derechos del hombre? Nunca existirá un Estado totalmente libre e iluminado hasta cuando ese Estado reconozca al individuo como un poder más alto e independiente, del cual se deriva su propio poder y autoridad y lo trate en consecuencia. Me complace imaginar un Estado que finalmente pueda pregonar el ser justo con todos, y que trate al individuo con respeto; más aún, que no llegue a pensar que es inconsistente con su propia tranquilidad si unos cuantos viven separados de él, no mezclándose con él, sin abrazarlo, pero cumpliendo con su obligación de vecinos y compañeros. Un Estado que produjera este fruto y lo entregase tan pronto estuviese maduro abriría el camino para otro Estado, aún más perfecto y glorioso, que yo he soñado también, pero que aún no he visto por ninguna parte.

Desobediencia civil es quizás uno de los ensayos más exitosos y trascendentes del autor del que el propio Gandhi y Lanza del Vasto han reconocido su influencia. Thoreau indica que lo escribió a raíz de la guerra contra México (1846-48) en la que los EEUU, pretextando absurdas amenazas, iniciaron su carrera imperialista a través de la paz de Guadalupe Hidalgo. Thoreau montó en cólera por el maquiavelismo estadounidense contra el país vecino y por ello fue a la cárcel, aunque sólo fuera por una noche, pero a partir de entonces se negó a pagar unos impuestos que, según él, no dejaban de alimentar una política agresiva y expansionista que, salvo honrosos períodos, llega hasta la actualidad. FRANCESC LL. CARDONA

miércoles, 23 de mayo de 2012

ERASMO

José Luis Gutiérrez, 'Erasmo'

José Luis Gutiérrez, director del desaparecido Diario 16, periodista combativo y figura clave de la profesión periodística en la Transición, falleció ayer en Madrid. Descanse el maestro de periodistas.



EL MUNDO, jueves, 17 de Mayo, 2012

Jazz Age/ ELUCIDARIO DE LA INDIGNACIÓN
José Luis Gutiérrez

El Estado debería proteger a esa bendita muchachada del 15-M, válvula y aliviadero de las tensiones sociales, surgida tras el opúsculo de un impostor nonagenario y antisemita, el millonario galo Stéphane Hessel y el desvergonzado imperativo (¡Indignaos!) de su panfleto. Este pánfilo, con tan absurdo mandato, encauza muy justas reivindicaciones hacia un psicológico y semántico cul de sac, un anímico callejón sin salida, irracional, arrebatado y sin expectativas.

El imperativo “¡Indignaos!” es un psicológico “cul de sac”, irracional, arrebatado y sin expectativas.

En los sesenta, en cambio, los jóvenes de las izquierdas leíamos a Marcuse, a Althusser y sus aparatos ideológicos, a Marx obviamente, a Gramsci. O a otros indignados, más pragmáticos y resignados, como Ixca Cienfuegos (Carlos Fuentes, La región más transparente).

Hoy son la variante light de aquellos “Antiglobalización” de finales del siglo XX y sus algaradas callejeras contra los cónclaves del Banco Mundial, el Fondo Monetario, el G-8 y otros consorcios de poder global. La comunicación horizontal con Internet y los vuelos low cost hicieron el resto, al margen de la utilización política por parte de los últimos flecos de la III Internacional, el Komintern comunista y la contradicción filosófica de quienes auspiciaban el internacionalismo proletario y paradójicamente se enfrenaban a otro internacionalismo, el de la globalización y los mercados.

Basilio Martín Patino podrá culminar el montaje de sus muchas horas de grabación en Sol y brindarnos uno de sus celebrados documentales sobre el 15-M, cuyos perfiles esenciales son los de la juventud de siempre, el idealismo, la generosidad bienintencionada y solidaria junto al más enternecedor de los despistes ideológicos. Campo propicio para buhoneros y sus crecepelos políticos.

Bruce Springsteen vino a España para cantar y, de paso, iluminarnos: “En España lo teneis duro, estáis en una auténtica depresión”. Qué nivel. Tentativa de idiotización global a la hora de analizar concausas complejas como las de la crisis, cuando intelectuales y expertos son sustituidos ahora por analfabetos técnicos aunque “populares”, actores, gente del show business, rockeros como Springsteen, con consigna política incorporada para transformarla en “titular”.

De aquel grandioso Boss de la contestación pacifista de “Born in the USA”, del desaliento del vet de Vietnam despreciado y olvidado al volver a casa -metáfora antibelicista del primer Rambo de “Acorralado”-; del ado que acarrea su soledad por las calles de una Filadelfia apocalíptica y espectral, cuando su cascada voz era estructura musical de un discurso trasgresor. Hoy el Boss comienza a parecerse inquietantemente a uno de esos roncos profesionales que más que subvertir parecen aquejados de persistentes faringitis. Multimillonario y con avión privado, sus espurios atuendos de pordiosero, sus harapos aparentes denotan una impudorosa intención escénica, con humo, luz y sonido, del superchero que busca embaucar subliminalmente con sus disfraces a jóvenes como los del 15 M, violentando aquella sentencia idealista de Tierno Galván: “No se puede ser de izquierdas y millonario al mismo tiempo”. Y menos aún, multimillonario. Se echará de menos a Lenin.

Amén, admirado Erasmo.

sábado, 12 de mayo de 2012

ÁNGEL DE ORIÓN

Hoy hace tres años que murió Antonio Vega. Un recuerdo para el muchacho de mirada triste, amante de la Física y de la Astronomía.

Del álbum 3000 noches con Marga (2004)
Tres mundos recorrí:
el mundo de los niños,
el del loco
y el que acaba por venir.

Antonio Vega