The Chieftains - Another Country (1992)

lunes 19 de marzo de 2012

¡VIVA LA PEPA!

La Pepa
Hoy se cumplen 200 años de la proclamación de la primera Constitución española en el oratorio de San Felipe Neri de Cádiz, una ciudad que resistía como podía el asedio francés. La Constitución, emanada de las Cortes, acabó conociéndose como La Pepa, por razones obvias y porque los gaditanos siempre tuvieron "chispa".

Las Cortes generales y extraordinarias de la Nación española, bien convencidas, después del más detenido examen y madura deliberación, de que las antiguas leyes fundamentales de esta Monarquía, acompañadas de las oportunas providencias y precauciones, que aseguren de un modo estable y permanente su entero cumplimiento, podrán llenar debidamente el grande objeto de promover la gloria, la prosperidad y el bien de toda la Nación, decretan la siguiente Constitución política para el buen gobierno y recta administración del Estado.

ARTÍCULO 1
La Nación española es la reunión de todos los españoles de ambos hemisferios.

ARTÍCULO 3
La soberanía reside esencialmente en la Nación, y por lo mismo pertenece a ésta exclusivamente el derecho de establecer sus leyes fundamentales.

ARTÍCULO 6
El amor de la Patria es una de las principales obligaciones de todos los españoles, y asimismo el ser justos y benéficos.

ARTÍCULO 13
El objeto del Gobierno es la felicidad de la Nación, puesto que el fin de toda sociedad política no es otro que el bienestar de los individuos que la componen.

ARTÍCULO 371
Todos los españoles tienen libertad de escribir, imprimir y publicar sus ideas políticas sin necesidad de licencia, revisión o aprobación alguna anterior a la publicación, bajo las restricciones y responsabilidad que establezcan las leyes.


La Contitución de Cádiz dura apenas dos años, hasta la vuelta de Fernando VII El Felón, seguramente el peor gobernante que ha tenido España en toda su historia, quien la deroga el 4 de mayo de 1814.
Se la intenta resucitar en dos ocasiones: durante el Trienio Liberal, en que vuelve a estar vigente del 10 de mayo de 1820 al 1 de octubre de 1823, y nuevamente en el período del 12 de agosto de 1836 al 18 de junio de 1837, pero no acaba de cuajar (quizá en algunos aspectos era demasiado avanzada para su época) y es sustituida en esta última fecha por una nueva Carta Magna.

Proclamación de la Constitución de 1812 en el oratorio de San Felipe Neri, Cádiz - Salvador Viniegra

sábado 17 de marzo de 2012

SOCIEDADES INTELIGENTES Y SOCIEDADES ESTÚPIDAS/1

'Asta su abuelo' - Grabado nº 39 de 'Los Caprichos' de Francisco de Goya
1
[...] La sociedad española dieciochesca que gritaba "Vivan las cadenas", la sociedad francesa que aplaudió la furia bélica y codiciosa de Napoleón, la sociedad alemana qie aclamó a Hitler y se dejó contagiar de sus desvaríos, y la sociedad industrial avanzada que está construyendo una economía que esquilma irreversiblemente la naturaleza o que impone un sistema que hace incompatible la vida laboral y la vida familiar o una globalización que aumenta la brecha entre países pobres y ricos, son ejemplos de fracasos de la inteligencia compartida.
[...] Una organización inteligente es la que permite desarrollar y aprovechar los talentos individuales mediante una interacción estimulante y fructífera. Comienza a hablarse de "capital intelectual" como de uno de los grandes activos económicos, más aún, como la única riqueza verdadera.
[...] El criterio es siempre el mismo. Las agrupaciones inteligentes captan mejor la información, es decir, se ajustan mejor a la realidad, perciben antes los problemas, inventan soluciones eficaces y las ponen en práctica. Así pues, junto a la inteligencia personal (que puede usarse privada o públicamente) encontramos una inteligencia social, que también tiene sus fracasos y sus éxitos.

2
[...] Hay un tejemaneje interminable entre personajes distinguidos, personas pasivas, grupos revolucionarios, grupos rutinarios, ocurrencias individuales, ocurrencias colectivas, que configuran una creación mancomunada que depende de la colectividad pero que es independiente de cada uno de los miembros de la colectividad. Reflexione usted sobre cómo se instaura una moda. Hay personajes influyentes -los creadores de tendencias, los medios de comunicación, los persuasores de todo tipo-, pero en último término la moda se basa en un determinado pero copioso número de decisiones más o menos libres.
Nadie puede, por ejemplo, introducir una palabra en el lenguaje. A lo sumo puede inventar un término y proponer su uso, pero que se generalice depende de los demás.
[...] La interacción de sujetos inteligentes produce un tipo nuevo de inteligencia -la inteligencia comunitaria o social- que produce sus propias creaciones: el lenguaje, las morales, las costumbres, las instituciones. No existe un espíritu de los pueblos o cosa semejante, sino un tupido tejer de agujas múltiples. Los intercambios recurrentes, copiosos, indefinidos producen pautas estables. Hay un minucioso trabajo de invención, reflexión, crítica, reelaboración, contrastación, puesta a prueba, proselitismo, iteración, rechazo, vuelta atrás, utopías, reivindicaciones, condenas, inquisiciones, librepensadores, científicos, estúpidos, santos, malvados, gentes del común, víctimas, verdugos, que sufriendo bandazos con frecuencia sangrientos, gracias a la inclemente pedagogía del escarmiento y a la gloriosa del placer y la alegría, produce una consistente segunda realidad.

3
¿Cómo sabemos que fracasa una sociedad?
[...] Una sociedad de personas poco inteligentes, torpes, ignorantes, perezosas o sin capacidad crítica, no puede superar ningún test de inteligencia social. Pero tampoco podría hacerlo una sociedad compuesta sólo de genios egoístas o violentos.
[...] No es lo mismo una comunidad dialogante que una comunidad perpetuamente en gresca, una ciudad generosa que una ciudad mezquina. Por último, el mal gobierno puede despeñar a una sociedad por el abismo de la estupidez, lo cual es siempre trágico, porque pagan inocentes los desmanes del poderoso. Todavía parece increíble lo que hizo Hitler con Alemania, Stalin con Rusia, Pol Pot con Camboya y, podríamos añadir, Alejandro Magno con Macedonia, Calígula con Roma, Napoleón con Francia, los papas del renacimiento con la Iglesia, etcétera, etcétera, etcétera.
[...] En las culturas arcaicas, la ciudad estaba por encima del ciudadano, al que exigía una sumisión ilimitada. La idea llega hasta el Estado totalitario del siglo pasado, que aceptado como fuente dispensadora de todos los derechos del individuo, podía arrebatárselos cuando quisiera. "El Estado lo es todo; el individuo, nada" es una aclamada máxima fascista. La inteligencia social fue rebelándose contra esta tiranía, defendiendo los derechos individuales previos al Estado, desintoxicándose de la sumisión. Apareció así la idea de la dignidad inviolable del individuo. Un logro tardío.
[...] Sociedades estúpidas son aquellas en que las creencias vigentes, los modos de resolver conflictos, los sistemas de evaluación y los modos de vida, disminuyen las posibilidades de las inteligencias privadas.
[...] No es verdad que la mayoría tenga siempre razón ni que el pueblo no se equivoque nunca, como un discurso políticamente correcto dice con notoria frivolidad. Una sociedad resentida o envidiosa o fanática o racista puede equivocarse colectivamente, y, por el contrario, un hombre solo puede tener razón frente al mundo entero. Por eso, al hablar de éxito o fracaso de la inteligencia colectiva necesitamos apelar a algún criterio de evaluación. Le propongo el siguiente: Debemos conceder a la inteligencia social la máxima jerarquía cuando proponga formas de vida que un sujeto ilustrado y virtuoso, en pleno uso público de su inteligencia, tras aprovechar críticamente la información disponible, considera buenas. [...] No sonría al leer mi referencia a la virtud. ¿Qué otra cosa pedimos a un juez para poder confiar en él? La imparcialidad, la objetividad, el estudio minucioso de las circunstancias, la equidad, son virtudes, es decir, hábitos que perfeccionan el juicio.
[...] He dicho muchas veces que la Historia es el banco de pruebas de los sistemas normativos. Muchas creencias que fueron mayoritariamente aceptadas en su época acabaron siendo rechazadas tras una larga y con frecuencia terrible experiencia. Tenemos una sabiduría de escaldados. Podría multiplicar los ejemplos: la esclavitud, la discriminación de la mujer o de los negros, la ignorancia de los derechos de los niños, el carácter sagrado de los reyes, los estados confesionales y teocráticos, el proceso de inmunización a que se acogen los dogmatismos religiosos, la supremacía de la raza, el uso de la tortura como procedimiento judicial legítimo, y muchos otros. La vigencia de estas creencias disparatadas, erróneas o perversas es un gran fracaso de la inteligencia social.

Fragmentos de La inteligencia fracasada. Teoría y práctica de la estupidez, de José Antonio Marina.

miércoles 14 de marzo de 2012

SINFONÍA DE LA CIENCIA/10 - Niños de Africa (Nuestra historia)

Children of Africa (The Story of Us). Jacob Bronowski, Alice Roberts, Carolyn Porco, Jane Goodall, Robert Sapolsky, Neil deGrasse Tyson y David Attenborough.


El hombre es una criatura singular,
pues tiene una serie de dones
que le hacen único entre los animales.
Así que, a diferencia de ellos,
no es una figura en el paisaje,
es el formador del paisaje.
Jacob Bronowski

Todos somos hijos de África.
Este paisaje ha sido el lugar de los seres humanos
por doscientos mil años.
Alice Roberts

Estos seres, con una gran imaginación,
con el tiempo se lanzaron con sus máquinas
al espacio interplanetario.
Carolyn Porco

No somos el único ser con personalidad, mente y sentimientos...
Los chimpancés claramente tienen personalidad.
Jane Goodall

Toma el cerebro de un simio
y dale dos o tres rondas más de división
y salen sinfonías e ideologías.
Robert Sapolsky

En vez de controlar el ambiente para el beneficio de la población,
quizá sea tiempo de que controlemos la población
para permitir la supervivencia del medio ambiente.
David Attenborough

martes 13 de marzo de 2012

SINFONÍA DE LA CIENCIA/9 - Oda al cerebro

Ode to the Brain. Con Carl Sagan, Robert Winston, Vilayanur Ramachandran, Jill Bolte Taylor, Bill Nye y Oliver Sacks.


Ya no estamos a merced del cerebro de los reptiles,
podemos cambiarnos a nosotros mismos.
Carl Sagan

Es la parte más misteriosa del cuerpo humano
y, sin embargo, domina la forma
en que vivimos nuestras vidas adultas.
Es el cerebro.
Robert Winston

sábado 10 de marzo de 2012

SINFONÍA DE LA CIENCIA/8 - El gran inicio

The Big Beginning. Con la participación de Stephen Hawking, Richard Dawkins, Carl Sagan, Tara Shears y Neil deGrasse Tyson.


Todo lo que pasó antes del Big Bang
no afectó a lo que pasó después...
Fue el comienzo del Universo
y del tiempo mismo.

Stephen Hawking

No estamos normalmente preparados para entender
y la ciencia nos prepara...
La ciencia abre tus ojos
para ver la poesía de la expansión del Universo.

Richard Dawkins

No es tan difícil de detectar el Big Bang.
Todo lo que necesitas hacer es cambiar de canal...
En torno del uno por ciento de la nieve y ruido
viene del propio Big Bang.
Somos todos escuchas en los dolores
de parto del Cosmos.

Neil deGrasse Tyson

jueves 8 de marzo de 2012

SINFONÍA DE LA CIENCIA/7 - Una ola de razón

A Wave of Reason. Presentando a Carl Sagan, Bertrand Russell, Sam Harris, Michael Shermer, Lawrence Krauss, Carolyn Porco, Richard Dawkins, Richard Feynman, Phil Plait y James Randi.


Nunca te dejes confundir
por lo que deseas creer.
Tan sólo observa cuidadosamente
cuales son los hechos
.
Bertrand Russell

La ciencia es más que un cuerpo de conocimiento,
es una forma de pensar.

Carl Sagan

La misma plenitud espiritual
que la gente encuentra en la religión
se puede encontrar en la ciencia

Carolyn Porco

Hay una nueva ola de razón
allí donde la superstición dominaba fuertemente.

Richard Dawkins

Enséñale a un hombre a usar la razón
y pensará durante toda su vida.

Phil Plait

lunes 5 de marzo de 2012

SINFONÍA DE LA CIENCIA/6 - El Caso de Marte

The Case for Mars. Robert Zubrin, Carl Sagan, Brian Cox y Penélope Boston.


O se crece o se decae.
Crecer o morir.
Creo que debemos crecer.

Robert Zubrin