Ray Davies - Americana (2017)

viernes, 23 de abril de 2010

UN LIBRO Y UNA ROSA. SAN JORGE Y EL DRAGÓN.

San Jorge y el dragón - Paolo UccelloComo todos saben, hoy se celebra en medio mundo el Día del Libro.

El Día del Libro tiene su origen en la Diada de Sant Jordi (Día de San Jorge) que se celebra en Cataluña desde la época medieval. Ese día era costumbre que los hombres regalasen una rosa a las mujeres. Esa costumbre se mantuvo a lo largo de los siglos y desde 1925 las mujeres regalan a cambio un libro a los hombres. A nivel internacional la UNESCO institucionalizó este día (23 de Abril) como el Día Internacional del Libro en 1995, aprovechando la efémerides de la muerte de Cervantes y Shakespeare. También la del Inca Garcilaso de la Vega. Todos los años, desde entonces, se elige una ciudad como Capital Mundial del Libro. El año pasado fue Beirut. Este año le toca a Ljubljana, capital de Eslovenia.

- ¿Un hombre regala una rosa a una mujer, y la mujer un libro al hombre? Perdone, pero esto despide un tufo bastante machista.
- Pues no señor, eso exhala un aroma a tradición y a mito, nada más. Y nada menos.

La leyenda de San Jordi cuenta que un feroz dragón tenía aterrorizados a los habitantes del reino. Quemaba los bosques, se comía el ganado, destrozaba los cultivos... Los regidores decidieron entonces negociar un acuerdo que diera fin a esta sangría. Tras duras jornadas de discusión, llegaron a un pacto que consistía en que todos los días entregarían al dragón una joven para saciar su apetito. Así estuvieron un tiempo y poco a poco el reino se fue quedando sin mujeres jóvenes. Para evitar problemas, se hacía la elección de la chica mediante sorteo. Un día, la suerte quiso que fuese la hija del rey quien debía ser entregada al dragón. La dejaron en el lugar señalado y al cabo de un rato el monstruo apareció y cuando se iba a comer a la doncella, un caballero que montaba un caballo blanco atacó al dragón. Ambos estuvieron peleando largo rato y en uno de los lances del combate, San Jorge (Sant Jordi), que así se llamaba el caballero, clavó su lanza en el vientre del dragón, matándolo en el acto. De la herida comenzó a manar sangre, que en contacto con la tierra, se convirtió en rosas.
San Jorge cogió una de aquellas rosas y se la regaló a la doncella, que la llevó al pueblo entre grandes muestras de alegría. 

4 comentarios:

Anderea dijo...

Juan, si era doncella, quizá fuera la hija y no la mujer del rey.

No recordaba la leyenda. Es bonita. Te agradezco que la hayas contado.

Juan Nadie dijo...

Sí, evidentemente, ¿o tal vez no? Quién sabe cómo era el rey, pero en fin, rectificaremos.

finchu dijo...

Y al final se casan?

Anderea dijo...

Ja, ja, ja, ja... ¡Pero qué bueno, Finchu!

Hombre, se tendrían que casar, pero no se puede saber. Como él es un santo.

El detalle de las rosas es muy bonito. De la sangre, rosas rojas y no blancas como las del jardín de La Bestia.