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domingo, 13 de diciembre de 2015

EL CONTRATO SOCIAL O PRINCIPIOS DEL DERECHO POLÍTICO (Fragmentos)/ 2

LIBRO III
CAPÍULO IV
LA DEMOCRACIA
Quien hace la ley es el que mejor sabe cómo se debe ejecutar e interpretar. Parece, pues, que no podría haber mejor constitución que aquella en la que el poder ejecutivo está unido al legislativo. Pero esto mismo hace insuficiente a ese gobierno en ciertos aspectos, porque no se distingue lo que se debe distinguir y porque al no ser el príncipe y el soberano1 sino la misma persona, no forman, por así decirlo, más que un gobierno sin gobierno.

No es bueno que quien hace las leyes las ejecute, ni que el cuerpo del pueblo aparte su atención de los puntos de vista generales para fijarla en los objetos particulares. Nada hay más peligroso que la influencia de los intereses particulares en los asuntos públicos; pues que el gobierno abuse de las leyes es un mal menor al lado de la corrupción del legislador, consecuencia inevitable de que prevalezcan puntos de vista particulares. Al hallarse entonces alterado en su sustancia el Estado, se hace imposible toda reforma. Un pueblo que nunca abusara del gobierno, tampoco abusaría de su independencia; un pueblo que siempre gobernara bien no tendría necesidad de ser gobernado.

Si tomamos el término en su acepción más rigurosa, nunca ha existido una verdadera democracia, y jamás existirá. Es contrario al orden natural que gobierne el mayor número y que sea gobernado el menor. No puede imaginarse que el pueblo permanezca constantemente reunido para ocuparse de los asuntos públicos, y fácilmente se ve que para esto no podría establecer comisiones sin que cambiara la forma de la administración.

Efectivamente, creo poder afirmar, en principio, que cuando las funciones del gobierno se reparten entre varios tribunales, los menos numerosos adquieren, tarde o temprano, la mayor autoridad; aunque no fuera más que a causa de la facilidad de despachar los asuntos, que naturalmente se someten a su consideración.

Además, ¿cuántas cosas difíciles de reunir no supone este gobierno? En primer lugar, un Estado muy pequeño en que sea fácil congregar al pueblo y en que cada ciudadano pueda conocer fácilmente a todos los demás; en segundo lugar, una gran sencillez de costumbres, que evite multitud de cuestiones y de discusiones espinosas; además, mucha igualdad en las categorías y en las fortunas, sin lo cual no podría subsistir mucho tiempo la igualdad en los derechos y en la autoridad; por último, poco o nada de lujo, porque o el lujo es consecuencia de las riquezas, o las hace necesarias; corrompe a la vez al rico y al pobre; al rico por poseerlas y al otro por ambicionarlas; entrega a la patria a la molicie, a la vanidad; priva al Estado de todos sus ciudadanos para hacerlos esclavos unos de otros, y todos de la opinión.

He aquí por qué un célebre autor2 ha considerado que la virtud constituye la base de la república, porque todas estas condiciones no podrían subsistir sin la virtud; pero por no haber hecho las necesarias distinciones, a este gran genio le ha faltado a menudo exactitud, a veces claridad, y no ha visto que, al ser la autoridad soberana la misma en todas partes, el mismo principio debe darse en todo Estado bien constituido, más o menos, por supuesto, según la forma de gobierno.

Añadamos que no hay gobierno tan sometido a las guerras civiles y a las agitaciones intestinas como el democrático o popular, porque no hay ninguno que tienda tan fuerte y tan continuamente a cambiar de forma ni que exija más vigilancia y valor para ser mantenido en la suya. En esta constitución, sobre todo, el ciudadano debe armarse de fuerza y de constancia y decir cada día en el fondo de su corazón lo que decía un virtuoso palatino en la Dieta de Polonia: Malo periculosam libertatem quam quietum servitium3.

Si hubiera un pueblo de dioses, se gobernaría democráticamente, pero no conviene a los hombres un gobierno tan perfecto.
Traducción de Enrique López Castellón
1 Cuando habla del soberano, Rousseau lo hace del pueblo. (N. de J. N.)
2 Se refiere a Montesquieu, El espíritu de las leyes, III, 3. (N. del T.)
3 Prefiero una libertad peligrosa antes que una esclavitud tranquila. (N. del T.)

Fragmentos de El Contrato Social o Principios del Derecho Político, de Jean-Jacques Rousseau.

martes, 1 de abril de 2008

ENTRECOMILLADO. SOBRE "ÉXITOS" Y "FRACASOS"

Businessman
"El éxito y el fracaso son dos impostores". 
JorgeLuis Borges

"El éxito tiene muchos padres, pero el fracaso es huérfano". John F. Kennedy 

"Para ser exitoso no tienes que hacer cosas extraordinarias. Haz cosas ordinarias, extraordinariamente bien". Jim Rhom

"Solamente hay un éxito: poder vivir la vida a tu gusto". Christopher Morley
"El éxito siempre es pasajero. A fin de cuentas, lo único que le queda a uno es su carácter". Vince Gill

"Para obtener éxito en este mundo, hay que parecer loco y ser sabio". Barón de Montesquieu

"Suele ser más facil recuperarse de un fracaso que formarse a partir del éxito". Michael Eisner
"Un fracasado es un hombre que ha cometido un error pero que no es capaz de convertirlo en experiencia". Hubrard

"Sinceramente y según mi experiencia de vida, el ser exitoso no se lo recomiendo a nadie. Al hombre exitoso habitualmente le sucede lo que le pasa a los alpinistas: se esfuerzan constantemente por llegar a la cima y usualmente lo logran. Pero, ¿qué suele suceder cuando llegan allí? Bajan y tratan de hacerlo discretamente poniendo en juego la mayor dignidad posible." Gabriel García Márquez

“La vida del hombre es interesante principalmente si ha fracasado… Eso indica que trató de superarse”. George Clemenceau

“No hay error, ni ajeno ni propio, al que, recuperando el aplomo, no se le pueda sacar partido”. José Gaos

“Si no te equivocas de vez en cuando, quiere decir que no estás aprovechando todas tus oportunidades”. Woody Allen
Si con todo esto aún tienen dudas, consulten a Juan Nadie. No sabrá mucho de "éxitos", pero en el apartado "fracasos" ha llegado a rozar el virtuosismo, créanme. Sólo que suele tomarlo a cachondeo. Bien porque su estructura mental no da para más, o porque la vida (va a ser eso) ha conseguido enseñarle tres o cuatro cositas con las que va tirando. Verbigracia:
Cuanto más serias se nos presenten o nos parezcan las cosas, más risibles son.
Otra: Ríete de tí mismo; si no lo haces, otros lo harán por tí y será peor.
Más: Lo único que ayuda a crecer, tanto a las personas como a los asuntos, son las crisis y/o "fracasos". De los "éxitos" no se aprende nada.
Ya sé que todos son tópicos, pero a ver quién enmienda la plana a un tópico. Tengo muchos más, no se preocupen. Los regalo.
Se habrán dado cuenta (es que no se me fijan en nada) que entrecomillo las palabras éxito y fracaso. Deberíamos entrecomillarlas siempre. Nos iría mejor, seguro... Creo.

De momento, lo que pueden hacer es echarle un vistazo al siguiente vídeo de Steve Jobs.

Steve Jobs en la Universidad de Stanford

P.S.:
Ejemplos de éxito y fracaso (sin comillas), según Juan Nadie:
-Seguir aprendiendo siempre. De quien sea. Donde sea. En cualquier momento= Éxito
-Tener un montón de dinero y no saber qué hacer con él= Fracaso.
Hay ejemplos para aburrir. Seguiremos hablando.