Ray Davies - Americana (2017)

jueves, 24 de enero de 2008

NO CREAS QUE ME OLVIDO

Alzheimer

Noticia de agencias:


"Los enfermos de Alzheimer pierden antes la memoria sobre objetos inanimados que la vinculada a seres vivos, según el Grupo de Búsqueda en Neurociencia Cognitiva de Barcelona, cuyo estudio concluye que la pérdida del conocimiento no se produce de manera homogénea, y que los conceptos referentes a seres vivos son más resistentes al daño cerebral".

Bueno, creo que no se necesita ser científico para llegar a semejante conclusión. Aparte de que todos conocemos algún caso ,doloroso siempre, de este problema, si algo caracteriza al ser humano y lo ancla a la vida no es lo material (por más que haya quien piense lo contrario), sino el contacto con otros seres humanos, ¿no?. Pues, eso.

Si algun día se le ocurre a mi primo "el alemán" visitarme, confío en que no me obligue a olvidar a la gente.

domingo, 20 de enero de 2008

UNA CARTA

Albert Einstein
En el frontispicio -permitánme que lo llame así- de este blog figura una frase de Albert Einstein particularmente querida por mí; lleva presidiendo una habitación de mi casa desde hace unos cuantos años.
Este fin de semana, en el "magazine" de un diario de tirada nacional ha aparecido, como el que no quiere la cosa, una carta que Einstein envió a su segundo hijo Edward en 1926.

No tengo nada que decir, simplemente la transcribo para recordarnos a todos que el ser humano verdaderamente excepcional comienza por tener los pies muy bien anclados en la Tierra.

Las negritas las he puesto yo.

"He leído con gran placer tu cartita llena de humor. He aprendido sobre todo tu autoanálisis, tan honesto en sus dudas y, por ello, tan divertido. Cuando uno tiene que esforzarse en llegar a ser hombre de bien, no tiene el derecho de tomarse demasiado en serio. Pues, finalmente, no somos más que vicemonos, animales que acaban de erguirse sobre sus piernas, un trozo de conciencia en una vida demasiado corta y lastrada por instintos atávicos. Por eso tenemos que ser modestos si no queremos engañarnos a nosotros mismos o a los demás, cosa que no les sucede a los mejores...Trabajo como un loco, pero no logro grandes resultados. De hecho, estoy contento de que ninguno de vosotros se dedique a la ciencia porque es un campo difícil que requiere mucho trabajo para nada..."

sábado, 19 de enero de 2008

LA INTELIGENCIA NO GARANTIZA NADA

Bobby Fisher 2005
Bobby Fisher 1971






El 17 de Enero pasado murió uno de los mayores iconos mediáticos de la década de los 70: Bobby Fisher, ajedrecista que ha quedado como el mejor o uno de los mejores de todos los tiempos. No lo sé, no juego al ajedrez.

Nunca tuvo maestros, aprendió con las instrucciones de un juego que le regaló su hermana, pero, ¡ay!, tenía un cociente intelectual de aproximadamente 180 (superior al de Einstein).

A los 12 años ya no tenía rivales, con lo que empezó a forjarse fama de niño problemático y genial. Con 15 años se convirtió en el Gran Maestro de ajedrez más joven de la historia.

A partir de ahí, todo seguido. Muchos recordarán la final del Campeonato del Mundo de Reikiavik de 1972, que lo enfrentó a Boris Spassky, un ídolo en la U.R.S.S.

El estadounidense (de Chicago), se impuso al soviético, pero ahí comenzó su maldición. La pulsión autodestructiva que habita en cada ser humano, apoyada en este caso por manejos políticos (hablamos de la época de la Guerra Fría), consiguió acabar poco a poco con él.

Fue desposeído del título en 1975 tras plantear exigencias leoninas a la FIDE para su partida por el título con Anatoly Karpov.

No volvió a competir hasta 1995, en Belgrado, para conmemorar sus históricos enfrentamientos con Spassky, bajo los auspicios de Yugoslavia, que entonces (aquí tenemos una de las claves) soportaba un bloqueo de Estados Unidos. Su participación le supuso ser considerado traidor por su propio país, que dictó contra él una orden de busca y captura (¡!).

En fín, desde entonces anduvo medio perdido por el mundo, sobre todo en Japón, hasta que Islandia (país aficionado al ajedrez donde los haya) le concedió el asilo político para evitar su extradición.

En este país ha muerto a los 64 años, apátrida y en la indigencia: vivía de la caridad del Estado.

Bueno, al menos consiguió llegar a la última casilla, ¿verdad?. Sesenta y cuatro son las casillas del tablero de ajedrez.

viernes, 11 de enero de 2008

EMPEZAMOS BIEN...

Pedro Solbes, de profesión ministro
El Sr. Rodríguez Zapatero, presidente a la sazón del Gobierno de España, ha tildado estos días de "antipatriotas" a quienes no están de acuerdo con la política económica de su equipo.

Al Sr. Solbes, Ministro de Economía y Hacienda y Vicepresidente 2º de este mismo Gobierno, no se le ha ocurrido mejor cosa que decir que para que veamos que la economía va viento en popa entremos en los bares y en los centros comerciales.
Déjeme que respire un poco, Sr. Solbes, y le pregunte inmediatamente cómo se atreve a insultarnos. No sabremos mucho de macroeconomía (¿usted sí?), pero, hombre de Dios, entramos todos los días en los bares y casi todos en los centros comerciales y/o supermercados.
Si usted no es capaz de conciliar su sabiduría en cuestiones económicas -nadie se la discute- con su ambición por mantener cuotas de poder, no es problema nuestro, ¿o sí?.
Díganos que es una broma, por favor. Se le podría haber ocurrido cualquier otra tontería (con perdón); siempre habrá alguien que trague, allá cada cual.
En fin, en algún post anterior prometí no hablar de política, pero es que a veces no queda más remedio.
A partir de ahora, prometo.... A partir de ahora, no prometo nada.